Encontrado en toda la costa brasileña y también en muchos países del mundo, el nombre Cazón se atribuye a pequeños tiburones de diversas especies, como el cazón azul, uno de los más comunes y abundantes en la naturaleza.
Cuando se sirve en postes, tiene el corte realizado de aproximadamente 2cm de grosor y siempre perpendicular a la columna vertebral.
Su carne muy blanda y delicada tiene estructura cartilaginosa y sin espinas, perfecta para platos cocidos u horneados.
El cazón es rico en proteínas, fósforo y vitaminas del complejo B y curiosamente más de la mitad de su estructura está compuesta de agua, por lo que su preparación debe iniciarse aún congelada, para preservar sus propiedades nutricionales.